lunes, 28 de junio de 2010

Salvados por la Crisis.

En el debate de Investidura de la Presidenta Esperanza Aguirre, correspondiente a las pasadas elecciones de 2007, en un gesto quizás provocado por la borrachera de ego y orgullo por haber ganado los comicios por tanto márgen, la presidenta Aguirre aceptó la propuesta de la oposición (PSM e IU) de ampliar la edad máxima del abono joven de transportes de 21 a 23 años.
Bueno, pues debe ser que una vez pasada la resaca correspondiente, hay cosas que, como todos sabemos, se ven de otra manera y algunos actos nos avergüenza hasta recordarlos. Lo mejor es olvidar que sucedieron. Eso mismo es lo que debe estar haciendo, desde el 2007, el gobierno de la Comunidad de Madrid con su presidenta al frente. Olvidar que ese compromiso electoral fue contraido con los ciudadanos de esta Comunidad. Y no pueden negar que no les ha sido recordado por la oposición en multitud de ocasiones en plenos y plenos semanales. La "Esperanza" de muchos quedaba en esperar a las vísperas de las elecciones del año que viene para ver el compromiso realizado, aprovechándolo como impacto electoral y propagandístico por parte del gobierno actual.
Pues ya ni esa esperanza queda!!!.
Las últimas noticias al respecto son que este compromiso electoral se llevará a cabo a partir del año que viene (final de legislatura), si "las condiciones económicas y presupuestarias lo permiten". Vamos, que sólo sucederá si la crisis se evapora de aquí a unos meses. Cómo se suele decir, salvados por la crisis!!!.

Aguirre supedita a la crisis que el abono joven llegue a 23 años.

Sin noticias del abono joven a los 23.

Qué bien le viene la crisis a muchos como excusa universal para tapar los engaños y promesas incumplidas a los votantes. Al igual que este ejemplo de Madrid, se esta haciendo en muchos más sitios. La pregunta es, ¿no deberíamos ser más críticos y estar más pendientes de los gastos imnecesarios, desproporcionados y de propaganda personal que hacen estos mismos deudores?. ¿Son necesarios, por ejemplo, los actos de inaguración de obras faraónicas que nunca se realizan, pero que cuestan millones ponerlas en escena?. Al fin y al cabo es el dinero de todos y deberíamos estar más atentos de en qué queremos que se gaste. O no?.

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