jueves, 25 de febrero de 2010

La Publicidad siempre como Cabeza de Turco.









Hace un par de días, escuché una noticia sobre la polémica que se había suscitado en Francia, a propósito de una campaña publicitaria en contra del consumo de tabaco en los jóvenes.

Las imágenes muestran a unos jóvenes (chicos y chicas) con un cigarro en la boca, delante de la cintura de un varón adulto que les pone una mano sobre la cabeza. Sin duda, la imagen pretende evocar la posición en la que se situarían los jóvenes para realizar una felación al varón adulto. La mano en sus cabezas junto con sus expresiones, que muestran cierto miedo, nos comunicaría que dicha felación no es consentida.
Desde mi posición, algo vinculada al gremio, me gustaría denunciar la apología cada vez más exagerada y menos disimulada, de la doble moral que llevan a cabo los responsables sociales. Me parece asombroso que a estas alturas, en el mundo occidental libre y democrático, se pueda tener la cara dura de clamar al cielo por esta campaña publicitaria.
En primer lugar, debo decir que la campaña desde el punto de vista profesional, me parece acertadísima y muy creativa. Target bien definido; mensaje claro y perfectamente asociado con el target; asociación potente y nada convencional del mensaje a través de unas imágenes que, ante todo, tienen un tratamiento muy, muy elegante. Sugieren, pero de una forma muy sutil; Eslogan que junto a la imagen, describen totalmente la campaña ("Fumar significa ser esclavo del tabaco").
Pues resulta, que todo esto es una basura y se retirará de inmediato de las vías públicas por culpa del escándalo social que ha creado en algunas altas esferas y por las denuncias de diversas asociaciones (en este caso ha sido en Francia, pero no dudo que hubiera pasado en cualquier país del primer mundo, incluso aquí en España). Y ante esto yo me pregunto:
¿Por qué si a diario estamos recibiendo a través de los medios, en especial la televisión, discursiones, peleas, insultos, faltas de respeto y de educación, obscenidades, espectáculos bochornosos, sexo explícito, sadismo, muerte, etc... a cualquier hora y en cualquier canal, sin protección de horario infantil, con ratings de audiencia elevadísimos, recreándose y repitiendo los contenidos en diferentes horas y diferentes días, con el beneplácito de las administraciones y autoridades y además, dándose la paradoja de que todos estos contenidos existen gracias a la publicidad que se emite en dichos espacios. Cómo es posible que podamos llegar a la situación en que una campaña de publicidad, creativa, estudiada y además tratada con sutileza y elegancia, se la mande al carajo, como diría alguno que todos conocemos, y se ponga el grito en el cielo por la provocación social que, supuestamente, siempre busca la publicidad. Basta ya!! de moralismos de estudio, la publicidad no es la reencarnación del mal en la tierra. Ni los fumadores fuman porque los Ferraris de F1 lleven impreso Marlboro en el alerón, ni la anorexia existe porque las botellas de Coca-cola sean altas y esbeltas.
Seamos algo responsables y mirémonos el ombligo antes de emitir sentencia. No seamos cómplices de la injusta etiqueta que se le está colgando a la publicidad. Es fácil de entender, que a los responsables políticos y diversas autoridades les es muy cómodo demostrar que se preocupan por nosotros, descabezando cualquier atisbo de provocación publicitaria. Ya que la publicidad, socialmente, no tiene buena fama (nos molesta, nos invade, no nos deja ver la peli del tirón), es algo que aceptamos sin problemas o simplemente nos da igual. Pero, ¿y si tuvieran que cortar por lo sano con un programa de televisión cuyo contenido es completamente indigno?. No!, eso no lo hacen. Los enemigos empresariales y de medios de comunicación que se crearían, el dinero que se perdería y la impopularidad y caida de votos que acarrearía, no les merece la pena, no les sale rentable. Nuestro bienestar social y la educación de nuestros hijos podrán sobrevivir con ello, no hay problema.
La Publicidad suele utilizarse siempre como cabeza de Turco cuando la moral social, supuestamente, se ve amenazada.
Me gustaría dejar claro que no pretendo hacer una defensa a ultranza de la publicidad. Como en todo, existe publicidad buena y publicidad mala e incluso nociva, pero con lo que no estoy de acuerdo es con la doble vara de medir y la falsedad moral.


3 comentarios:

  1. Vaya......¿Para bien o para mal? (espero que para bien).

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  2. "NO ME LO PUEDO CREER " GOYI SIN PALABRAS. POQUETIYO NO NOS HAGAS PENSAR TANTO QUE YA ESTAMOS "MAYORES"

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